viernes, septiembre 23, 2005

Compañeros

Aquella primera noche conocí a uno de mis compañeros de pasillo y con el que he compartido bastante tiempo estos días. Se llama Floriant, viene de Alemania y está haciendo su último proyecto de investigación antes de acabar Ingeniería Mecánica. Es amable y simpático, y juntos hemos recurrido bastantes tiendas en busca de cacharros y comida por Wolverhampton, hasta que conocimos la ciudad.

A lo largo de esta semana he ido conociendo a los demás, pero a los que no he visto tanto: un chico que acaba de empezar la universidad y que proviene de las islas Mauricio, lugar del que nunca había oído hablar y que ya he buscado en Google Earth, en el que la mayoría étnica la tienen los indios, aunque apenas lleguen del 50 %, y con una gran diversidad de razas que incluyen africanos, ingleses o franceses.

El otro chico se llama Bonnie, es de Indonesia y parece que ha estado antes aquí, ya que habla un inglés bastante fluido y además ya debía conocer a otras personas. Y por último está Patrick, finlandés, que tiene la habitación más grande por lo que al verle entrar en ella con una amiga pensamos que era una suite para los dos... xD

Por lo demás, he asistido a varias reuniones sin trascendencia y también he pasado tiempo con los demás españoles de la residencia, es decir, cuatro gallegas, dos catalanas y Víctor; el primer día vimos a más españoles pero al no coincidir con ellos en clase no los hemos vuelto a ver.

Trato de adaptarme lo mejor posible a este estilo de vida y espero con un poco de ganas que empiecen las clases, debido a la inactividad que reina por aquí. Voy tachando nombres de objetos de mi lista de la compra, aunque todavía me faltan varias cosas imprescindibles.

Por cierto, he llegado a la conclusión de que las dependencias no se suprimen, si no cambian. Vine aquí pensando que conseguiría independizarme de mi madre y sus labores caseras, pero el segundo día, al comprobar con desesperación cómo había ardido por accidente el microondas en mi ausencia, me di cuenta de tan solo había sustituido esa dependencia hacia la comida de mi madre por la de la comida precocinada al microondas. Vivir para ver.

1 Comments:

At 7:06 p. m., Anonymous Anónimo said...

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

 

Publicar un comentario

<< Home